
La selección de Cabo Verde logró la clasificación más importante de su historia al empatar 0-0 frente a Arabia Saudita y asegurar, por primera vez, un lugar en los dieciseisavos de final de una Copa del Mundo. El conjunto africano selló su pase gracias a la diferencia de goles, dejando en el camino a Uruguay.
Consciente de que un empate podía ser suficiente, siempre que se combinaran otros resultados, Cabo Verde salió decidido a imponer condiciones desde el inicio. El equipo africano dominó la posesión y encontró en Willy Semedo a su principal arma ofensiva, aunque la falta de precisión en los metros finales le impidió romper la igualdad.
Arabia Saudita respondió con orden defensivo y apostó por el contragolpe, pero tuvo dificultades para inquietar el arco rival. La figura del primer tiempo fue el guardameta Mohammed Al-Owais, quien apareció en varias oportunidades para evitar la caída de su portería.
En el complemento, el desarrollo del partido cambió cuando comenzaron a conocerse las noticias desde el otro encuentro del grupo, donde España vencía a Uruguay. Ese resultado favorecía a Cabo Verde, que intensificó sus ataques en busca de asegurar la clasificación con una victoria, aunque nuevamente se encontró con las oportunas intervenciones del arquero saudí.
El pitazo final desató la euforia de los jugadores caboverdianos. El empate les permitió finalizar en el segundo lugar del Grupo H con tres puntos y una diferencia de goles suficiente para superar a Uruguay, que quedó eliminado del certamen.
Ahora, Cabo Verde afrontará el mayor desafío de su historia cuando se enfrente a Argentina en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, mientras que Arabia Saudita se despidió del torneo tras sumar dos unidades en la fase de grupos.