
El Mundial 2026 aún no empieza, pero ya genera titulares constantes, la mayoría ligados al aspecto económico. Más allá del contexto internacional, marcado por conflictos bélicos y posibles huelgas en Estados Unidos, el tema central gira en torno al precio de las entradas.
En ese escenario, la FIFA habría realizado un ajuste importante, según informó Associated Press (AP). La medida consiste en incorporar nuevas categorías más exclusivas y, sobre todo, más costosas, elevando el precio de asistir a los estadios a niveles inéditos.
El primer gran impacto se da con el debut de Estados Unidos ante Paraguay, el 12 de junio en Inglewood. Hasta hace poco, una entrada de primera categoría podía costar hasta 2.735 dólares.
Sin embargo, ahora aparecen las denominadas entradas de “categoría delantera”. Se trata de ubicaciones premium en primera fila que alcanzan los 4.105 dólares, superando los 3.500 euros.
La FIFA no se detiene ahí. De manera silenciosa, también habría añadido una segunda subdivisión dentro de esta categoría, con precios que oscilan entre 1.940 y 2.330 dólares para ese mismo partido.
El torneo se disputará del 11 de junio al 19 de julio apunta a que será el más caro de la historia, también para los aficionados en las gradas. Otros casos refuerzan esta tendencia. El debut de Canadá en Toronto ya cuenta con entradas “delanteras 1” que llegan a los 3.360 dólares.
En tanto, los octavos de final en Filadelfia presentan nuevas localidades con precios desde los 905 dólares. El mayor incremento, sin embargo, se da en la final. Según AP, el partido del 19 de julio en el MetLife Stadium elevó su precio máximo de 8.680 a 10.990 dólares.
Incluso las opciones más accesibles registran fuertes subidas. La segunda categoría alcanza los 7.380 dólares, mientras que la tercera llega a 5.785. Pese a estos valores, el pasado jueves ya no quedaban entradas disponibles para la final.